¿Cómo cuidar la salud bucal de mi gatito?

Cuando tu gatito llegue a tu casa, todavía tendrá sus dientes de leche que son bastantes frágiles, por lo que la textura del alimento debe adaptarse, por ejemplo, croquetas hidratables. El cuidado bucal debe comenzar cuando tu gatito es joven. Puede ayudar a prevenir enfermedades periodontales resultantes de la placa dental. Esta placa bacteriana se puede desarrollar en los dientes de los adultos causando mal aliento y conduciendo a la formación de sarro. Con el tiempo, el sarro puede causar inflamación de las encías y, eventualmente, aflojamiento dental. Una vez que haya sarro, la única solución es llevar a tu gato al veterinario para su limpieza. Entonces, logrando que tu gatito se acostumbre al cepillado de los dientes desde una edad muy temprana, usando un cepillo de dientes y pasta de dientes especiales, contribuirán al bien de su salud bucal en el futuro. Debido a que los gatos no pueden mostrar signos de dolor e incomodidad asociado con la enfermedad oral, la conciencia del cuidado bucal y los chequeos veterinarios (cada 6 meses a partir de un año) son clave para una buena salud bucal.

¿Cómo limpiar los ojos, oídos y nariz de mi gatito?

Ojos Limpia los ojos de tu gatito con un pequeño trozo de gasa y unas gotas especiales, que puedes comprar en tu clínica veterinaria local. Oídos La regla no.1 es tocar las orejas lo menos posible. Si están sucios, aplica una pequeña cantidad de loción especialmente formulada y masajea suavemente el exterior del oído. Nunca uses un cotonete de algodón o una solución a base de agua o de alcohol. Si hay una descarga obvia y desagradable de fluidos, consulta a tu veterinario para un diagnóstico más preciso. Nariz Algunos gatos pueden tener secreciones de resequedad nasal en los rincones de las fosas nasales. Puedes eliminar fácilmente esto con una bola de algodón caliente o con un pañuelo sumergido en loción para los ojos o en una solución salina estéril.

¿Cómo cuidar el pelaje de mi gatito?

Puedes mantener el pelaje de tu gatito brillante y saludable con un cepillado regular, lo que también ayuda a detectar la presencia de parásitos externos como pulgas y garrapatas. Además del mantenimiento de la piel, el cepillado permite eliminar el pelo muerto, minimizando así la cantidad de pelo tragado durante el aseo. Cuanto más largo sea el pelaje, más probabilidades tendrá tu gatito de tragarse el pelo que puede causar que se formen bolas de pelo en el estómago. Este pelo normalmente se elimina del cuerpo en las heces, sin embargo, a veces este pelaje se acumula en el estómago y lo vomita como una bola de pelo. Los gatitos de pelo corto generalmente sólo necesitan un cepillado una vez por semana, mientras que los gatitos de pelo medio a largo se beneficiarán de un cepillado diario. Los gatitos de interior se acicalarán más que los gatitos con acceso al exterior y debido a que las temperaturas constantes en el interior significan que la muda de pelo es un evento que persiste todo el año, el cepillado regular es particularmente esencial para ellos. Antes de cepillarse, puede masajear contra la dirección del pelo para eliminar el pelaje muerto y estimular la piel. Los tipos de cepillo y peine que se utilizarán dependerán del pelaje: tu veterinario o tu estilista podrán aconsejarte sobre el mejor cepillo para tu gatito. No olvides cepillarlos detrás de las orejas y de la nuca, y terminar la sesión de cepillado con un abrazo o un juego. Comenzando a una edad más temprana, se acostumbrarán a ser tratados y el aseo se convertirá rápidamente en una oportunidad para disfrutar de la compañía del otro y fortalecer el vínculo entre ustedes.

¿Debo bañar a mi gatito?

Muy pocos gatos están interesados en el agua, pero para aquellos con pelajes largos y medianos, el baño es imprescindible, por lo que es mejor acostumbrar a tu gatito al agua desde una edad muy temprana. Comienza humedeciéndolos muy suavemente con una toallita o una esponja. Si reaccionan agresivamente, no insistas. Siga intentándolo de nuevo durante los próximos días, hasta que se acostumbren. Una vez que se hayan acostumbrado al agua, puedes usar un tazón de agua tibia (36-37°C) para humedecer su espalda, pero ten cuidado de no verter agua sobre su cabeza o llevársela a los ojos y oídos. Sólo usa champús para gatos especialmente formulados, disponibles con tu veterinario o en tiendas de mascotas, que tengan el nivel adecuado de acidez para la piel y el pelaje de tu gatito. Después de limpiar las partes sucias, enjuágalas bien con un recipiente con agua o debajo de la ducha. Para secar su pelaje, envuélvalos en una toalla tibia y seca.

¿Cómo cortar las uñas de mi gatito de forma segura?

Es importante acostumbrar a tu gatito a que le corten las uñas a una edad temprana. Si las garras se alargan demasiado, pueden atascarse, engancharse o incluso extraerse, lo que podría provocar una lesión. El recorte no le hace daño si se hace correctamente, y se puede hacer en casa, en la clínica veterinaria local o mediante un servicio de aseo profesional. Asegúrate de que, si planeas cortar las uñas de tu gato, haz una garra a la vez y usa un cortaúñas especial. Comienza eligiendo un lugar cómodo y coloca al gatito sobre tus rodillas. Presiona ligeramente sobre la almohadilla de la pata para extender la garra. Recorta la punta blanca de la garra sin acercarte al borde del triángulo rosa. Si no estás seguro o te sientes incómodo, no dudes en pedir una demostración a tu veterinario local.